La fantasía, es la facultad humana para representar mentalmente sucesos, historias o imágenes de cosas que no existen en la realidad, o que son o fueron reales pero que no están presentes.
Para mucha gente la fantasía hace posible la vida.
Las “fantasías eróticas” son aquellas que motivan la actividad sexual o que pueden generar excitación sexual. Son creadas por las personas, y otorgan placer, seguridad y bienestar a quienes las imaginan. Todos tenemos fantasías sexuales, y estas permiten romper la rutina, desculpabilizar, liberar inhibiciones.
Algunas veces, se relacionan con las preferencias sexuales de las personas, pero otras en cambio, son tan dispares que si fueran llevadas a la realidad (con lo que dejaría de ser una fantasía), podrían ser altamente traumáticas.
En general es el placer preliminar lo que nos permite gozar de una fantasía y ese placer es un goce con alto contenido estético.
Fantasía es Fantasía.
Su concreción podría ser placentera o no.
Una podría fantasear con volar montada en un plumero, pero a la hora de querer convertirlo en alas, nos desilusionaríamos tal vez, al ver que solo es “un plumero” o lo que es peor, ahogarnos con las plumas.
Los tríos sexuales, por ejemplo, son una fantasía frecuente tanto en hombres como en mujeres, pero vivirlos en la realidad podría resultar placentero, o tan riesgoso como jugar con fuego, o muy conflictivo si no se tiene en claro cuales son las reglas del juego, y alguno de los participantes podría salir perjudicado, sobre todo si estos se concretaran en el ámbito de la propia pareja.
¿Fantasía o realidad?
Utilicemos las fantasías para enriquecer nuestra vida sexual, atrevámonos a dejar fluir nuestro imaginario, compartamos con nuestra pareja estas ilusiones, pero sepamos también que cada uno tiene sus propios límites si la propuesta fuera convertirlas en realidad.
También hay mitos modernos, e imposiciones solapadas por las modas de turno, que suelen conducirnos a jugar roles que no nos interesan verdaderamente.
Aprendamos a hablar, a comunicarnos y lo que es más importante, hablemos al desnudo con nosotros mismos.