Este compuesto está de moda en el mercado de los tratamientos faciales, los laboratorios profesionales lo vienen produciendo y comercializando hace tiempo, y últimamente todas las empresas masivas lo están incorporando a sus nuevos productos., Pero qué es el ácido hialurónico?
Como sugiere Nélida Palacios, Cosmiatra del laboratorio Niza Científica, el ácido hialurónico es un polisacárido perteneciente al grupo de los glicosaminoglicanos, presente en los diferentes tejido de todas las especies animales (en la matriz intercelular de los tejidos)
Desempeña una importante función en la estructura de la piel, siendo responsable de la elasticidad de la misma. Tiene la capacidad de retener a su alrededor una gran cantidad de agua aportando volumen a los tejidos.
Está presente en forma natural en todos los organismos vivos y es un componente universal de los espacios existentes entre las células de los tejidos. Es un polisacárido con una estructura idéntica, independientemente de que se encuentre en el cuerpo de una simple bacteria o de un ser humano, puede encontrarse en muchas zonas del organismo humano.
La piel, en la cual crea volumen, sin el ácido hialurónico, sería seca, marchita y arrugada.
En los cartílagos, huesos y líquido sinovial, en los que tiene un papel de lubricante, de filtro y absorción de golpes entre otras cosas.
El ácido hialurónico tiene un papel decisivo como elemento conjuntivo de los tejidos, como la piel. Es aquí donde se encuentra cerca del 58% de la concentración de ácido hialurónico existente en el cuerpo.
Cuando envejecemos disminuye la cantidad de ácido hialurónico de la piel, dado que las células cutáneas van perdiendo su capacidad de producción de tal modo que ya no conserva el agua, como lo hacia anteriormente.
En las personas jóvenes, la piel recupera enseguida su volumen original, pero en cambio cuando vamos siendo mayores, la capacidad de recuperación de la piel se reduce y es ésta reducción de volumen la que da origen a las arrugas.